- Vamos, amigo... te aseguro que este es diferente. - El embozado miraba fijamente a Ilúvatar mientras le hablaba. Al fondo, una pequeña hoguera hacia danzar sinfin de sombras en el lugar.
- No hay tiempo. La guerra cabalga... no, vuela... eso es, vuela hacia nosotros. ¿No recuerdas lo que nos hizo La Oscura Alianza la última vez?. Confío en el chico, ya que tu respondes por él... pero no hay tiempo de prepararlo. Ya sabes cual es mi política respecto a los reclutas y su entrenamiento.
-Este tiene experiencia... ha combatido antes!!.
Sir Iluvatar dibujo una mueca en su rostro. Casi como una sonrisa matizada de sarcasmo. Se acercó aún más al embozado y clavo en este sus ojos grises. Hablo con calma.
-Tú sabes muy bien que esta guerra no es como cualquier otra. Todo lo que has aprendido antes, tu "conocimiento acumulado"... no sirve de nada aquí. Ambos lo sabemos. Yo fuí de la élite de la caballería en mi reino, antes de caer a este agujero, y aún así, un aprendiz de mago casi me mata cuando apenas hube llegado. Ese muchacho, podra ser (como dices) fuerte, honesto, valiente y leal... pero ha venido desnudo a este mundo... desnudo en todo sentido. Y la guerra está ya sobre nosotros. Hay que preparar las defensas, organizar a los hombres, fortificar las plazas, mover tropas y provisiones, conseguir los pertrechos que faltan...
- Amigo mio, si alguien puede hacer que este chico se convierta en un guerrero, darle alguna posibilidad de sobrevivir a lo que se viene, enseñarle a luchar por una causa y no por venganza... ese alguien eres Tú. La instrucción que necesita la encontrará aqui - El embozado hizo un gesto con la mano, abarcando la construcción a cuyo pies conversaban.
- La Torre Defensora está en guerra... Todos estamos en guerra. - La luna reinaba en el cielo, y una oscura mancha, que la cubria de rato en rato, presagiaba una mañana humeda y fria. Sir Iluvatar apoyo la espalda en un muro, cruzó los brazos y lanzó un suspiro. En ese momento la extrañó mas que nunca.
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1 comentario:
Gracias, por todo el apoyo Roberto.
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