- Esto debe Parar! - Dijo con la mirada severa y cálida de siempre - ¿ Acaso no estas cansado de sufrir?, ¡ Deja ya de llevar esa carga !
- Pero los extraño... - respondi mientras levantaba la mirada - extraño todos aquellos días, los extraño a ustedes.
- Somos parte de tu pasado, un pasado que no ha de volver, ya dejalo atrás... ¡No nos olvides!, pero deja de pensar que pudiste hacer mejor las cosas.
- Perdoname - interrumpi - no quise...
- Lo sé y no tienes porque pedir perdón, levanta la mirada y fijate en todos aquellos que estan a tu alrededor, ellos confian en ti, no lo defraudes... Ahora tienes una nueva familia por quien luchar, deja atras el pasado y concentrate en el presente, ella aún esta a tu lado, ella volvió por ti.- mientras se desvanecia con la llegada del aura - Deja la venganza de un lado y busca la paz del alma.
- ¡No te vayas! - grite intentando retenerlo, pero eso no dependia de ninguno de los dos.
Desperte con los ojos llenos de lágrimas, mi padre habia logrado comunicarse conmigo atravez de sueños.
Sali del campamento y pude observar como llegaban uno a uno, todos dispuestos a jugarse la vida en pro de sus compañeros, un torneo esta por iniciarse y estariamos presentes una vez más.
Tome asiento al lado del Caballero del Manto Mil Estrellas, que se hallaba mirando el horizonte en dirección a el nuevo lugar donde se desataria aquel torneo, aquella masacre...
- Maestro - Dije - Estan llegando todos a su llamado.
Volteo la mirada y le observo.
- Hay mucho por hacer - dijo mientras se ponia de pie - es hora de empezar.
Mientras llegaba el Gran Valandil Anarion acompañado del valeroso Nerva y se pusieron de pie al lado nuestro... de una de las carpas salio aquella hermoza dama a la que le debia mi vida...
Earwen tambien se acerco a los cuatro caballeros mientras Sir Ilúvatar se preparaba a decir.
- Esta por Empezar... avanzemos... debemos estar preparados...
lunes, 8 de noviembre de 2010
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